Tuesday, August 22, 2006
Lucidez
Aquella noche abrí los ojos, la luz brillante que marca la hora apuntaba las doce y doce minutos sobre mi cara. Abrí los ojos exaltada, como si una voz en los sueños me hubiera despertado. Fue un momento de lucidez, total lucidez que se acompaño de aquellas palabras que salieron de mi boca sin miedo a ser escuchadas, como un impulso observando el techo lo dije muy claro….. –estoy entendiendo de qué se trata la vida-, ahora lo sé. Mire al lado, junto a mí a Kira, mi perra, que dormía acurrucada en mi cintura, protegiéndose del frío y del temor de estar sola. Observé mi habitación que por la luz suave de la luna dejaba descifrar las formas de los muebles, los libros y las ropas, y sin razón alguna, me eché a llorar desconsoladamente, la tristeza se apoderó de mí, entera, porque comprendí, aquella noche, que nada podía superarla. Que la tristeza pesaba más que cualquier cosa. que era más clara que la razón,’. Que en mi búsqueda por respuestas, estaba allí la tristeza haciéndome sentir el ser más triste de la tierra, que nada me sacaría de ese estado, que no había en ese momento por qué sentir la alegría, que las cosas de ahora en adelante, las cosas que pesaban serían siempre así, pesadas como el plomo y no existía remedio. Que el remedio es contrario a su naturaleza, que estaría luchando contra gigantes de viento, y si, lo estaba entendiendo, el dolor, lo inevitable, la sencillez de mi existencia en momentos donde se debe sufrir, el dejarse llevar por la corriente de la tristeza que desemboca a veces en algún instante alegre que me pierde, que me hace olvidar.. ese instante alegre.. el estado de mi tristeza. Lo entendí, esa noche.. y lloré hasta por lo que no ha sido.. y sentí lástima por ese ser acurrucado en mi regazo.. que espera por mí sin darse cuenta, que sufre si no me ve, que me necesita, como todos en esta tierra necesitamos algo sin saber que es, que no es concreto, que se va lejos cuando creemos sujetarlo de las manos, y seguimos buscándolo, aquello que no tiene nombre ni forma y que no habremos de encontrar jamás porque no existe. No sé como seguir de ahora en adelante, después de esta noche tan lúcida, tendré que seguir engañándome con mis ocasionales alegrías y contradecir mil veces lo que esta noche me hizo ver, tengo casi treinta años y me faltan cosas por vivir.. al final es este engaño el que nos permite seguir adelante, es esta linda mentira la que nos obliga a seguir buscando, la que nos permite los sueños, la que nos inspira, la que nos hace creer que mañana todo estará bien, la mentira de la vida… la mentira de la vida.. de una vida que es verdad…. Ahora, entonces…. que es la muerte???. Por eso insisto en los estados sin materia, siento que muchas veces me encuentro como en aquella noche, donde la razón, ni los recuerdos, ni la vida misma importa…. El estado inevitable de tristeza, y las inevitables lágrimas saliendo por correntadas de los ojos, aceptando el inevitable dolor.. o el estado de amor, la inexplicable sonrisa en los labios, la necesidad de un espacio compartido, los suspiros, y con ellos todos los estados que seguirán revolucionándome el cuerpo y confundiendo la razón.. porque no hay razón.. están allí y nos visitan todo el tiempo, y descascaran nuestras pieles, y nos hacen nacer y morir de nuevo…. ¿Aceptar lo estados tal cual?, no puedo, al menos no admitirlo, es necesario que siga en la búsqueda, y la razón es porque necesito de ellos, vivo por ellos, por los estados y la búsqueda (aunque sea mentira) es la única manera de tenerlos.. Vivo por los estados y me invento la búsqueda, así de sencillo. La muerte…por ahora, después de esta noche puedo asegurar que es el fin, el desprendimiento del cuerpo, la mente y los estados, la separación de los tres, aquí coincido con muchos que estamos hechos de 3 cosas diferentes y en esas noches las he sentido separarse, talvez al borde la muerte, pero siempre algo me devuelve mis tres partes, se vuelven a unir y regreso a ser yo, o al menos como me siento por las mañanas al despertar y empezar mi rutina.. pero allí, desprendida, separada, me olvido de quien soy y he podido sentirme sin mente y cuerpo… solo en estado sin materia, no siempre puedo llegar allí, porque un pequeño recuerdo de mi vida me hace siempre regresar y caer despierta de nuevo en la cama.. porque tengo el temor que si permanezco allí, sin cuerpo me encuentre cara a cara con la muerte.
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